Saltar al contenido

Césped quemado por el sol: ¿qué hacer?

Césped quemado

Si tu césped se quema, la causa suele ser la ola de calor, la falta de mantenimiento o el sol. A menudo, es durante el verano cuando su jardín o huerto sufre más. Luego adquiere un tinte marrón debido a la falta de riego y calor. En este caso, ¡no se asuste! Tienes consejos para remediar el estado de tu césped.

¿Cómo restaurar el brillo de un césped quemado por el sol?

Un césped que está apagado por el sol pierde su bonito tono y, a veces, incluso está salpicado de parches completamente desnudos.

Si el daño sigue siendo bastante limitado, riegue mañana y tarde con una lluvia fina y espere a que la hierba vuelva a crecer.

Si el daño es más grave, habrá que tomar rápidamente otras medidas. Debe saber que la hierba puede volver a crecer solo si solo se quema la parte superior. En esta situación, puede esperar a que vuelva a crecer. Si quieres que el proceso sea más rápido, raspa un poco la tierra y esparce semillas específicas para devolverle la vida.

Revestimiento de césped

Para reparar un césped que se ha quemado, lo más sencillo es rellenarlo con semillas adecuadas y específicas. Esto se llama revestimiento de césped. Al estar recubiertas las semillas, la germinación es rápida y el crecimiento es homogéneo. Es posible comprar estas semillas en sitios web especializados o centros de jardinería. Esta técnica no evita la hierba quemada, pero permite revestir las partes desnudas.

Precauciones y prevención: ¿qué hacer?

Para evitar estas situaciones, es necesario prevenir y tomar precauciones. Para que la hierba no se queme con los rayos del sol, se debe tener cuidado al regar. Es necesario regar solo por la mañana y por la tarde, cuando el sol es menos fuerte. A la mitad del día, el riego presenta un peligro debido al efecto de aumento de las gotas. Los rayos del sol se amplifican y pueden asar la hierba.

Aún en lo que respecta al riego, se recomienda regar más generosamente una vez por semana, en lugar de en pequeñas cantidades, en varias ocasiones.

No es solo regar, también hay que tener cuidado con la siega. El césped no debe ser demasiado corto. Al segar, deje briznas de hierba de al menos 4 centímetros. De esta manera, limita el riesgo de que el agua se evapore demasiado rápido después del riego. Esto también ofrece la posibilidad de proteger las raíces de los rayos del sol.

No uses demasiado fertilizante.

Echar abono al césped es necesario en determinadas épocas del año. Pero esta aportación debe ser limitada y sobre todo si se encuentra en mal estado. Las semillas deben sembrarse preferiblemente después de la lluvia, el césped no debe estar seco. Lo mejor es usar un fertilizante líquido orgánico que diluyas en agua y luego rocíes sobre el suelo.

Descubre más trucos de interés