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Trasplanta tus plantas fácilmente

Plantas de trasplante

La operación de trasplante, consiste en trasladar una planta cultivada en una maceta a otra maceta más grande. El trasplante también puede tener como objetivo:

  • limitar el crecimiento de una planta que se desarrolla en exceso, desplantando y volviendo a colocarla en una maceta del mismo tamaño.
  • Interrumpir definitivamente el crecimiento de una planta con desarrollo anormal, trasladándola a una maceta de menor diámetro, previa reducción del volumen del sistema radicular.

Al igual que la desplantación, el trasplante se puede hacer en un cepellón o con las raíces desnudas.

Reglas para trasplantar

Aunque fácil de realizar, el trasplante requiere observar las siguientes reglas.
Las plantas a trasplantar deben colocarse en macetas de un tamaño acorde con el volumen del sistema de raíces. Si se utilizan macetas demasiado pequeñas, el sistema subterráneo se bloquea contra la pared interior y no puede desarrollarse; los sujetos quedan entonces anudados y corren el riesgo de desaparecer.

Por el contrario, si se utilizan macetas demasiado grandes, el sistema subterráneo no es capaz de absorber la humedad de toda la tierra de cultivo, lo que provoca que las hojas se amarilleen y, en ocasiones, se deterioren rápidamente.
Es fundamental, antes de trasplantar, lavar con un cepillo las macetas ya utilizadas, para evitar gérmenes de enfermedades, larvas de insectos y toxinas. Este lavado debe ir seguido de un secado completo, de lo contrario, la humedad que queda en los poros de la tierra refractaria de la maceta corre el riesgo de mantener un estado de humedad excesiva a nivel de las raíces, oponiéndose a la evaporación normal.
El trasplante debe hacerse al mismo tiempo que para la siembra.

La práctica de trasplantar

El trasplante implica tres operaciones sucesivas: preparar la maceta, desplantar las plantas a trasplantar y el propio trasplante.

preparando el tarro

Después del lavado y secado, el orificio de evacuación del agua debe aislarse de la tierra de cultivo, ya sea mediante un lecho de guijarros de tamaño superior al diámetro del orificio -que constituye un drenaje- o mediante un tiesto, cuya parte convexa debe colocarse enfrente del fondo de la olla. Este último debe llenarse hasta solo un tercio de la mezcla de tierra que se utilizará, lo que facilita el manejo durante el trasplante.

Plantar plantas para trasplantar

Se deben observar las mismas reglas que para la siembra. Para facilitar la operación, la tierra de cultivo debe regarse para que se adhiera a las raíces y pueda mantener un terrón suficiente. Cuando la planta a trasplantar ya esté en una maceta, simplemente colóquela boca abajo y golpee el borde de la maceta contra un objeto que sobresalga, sujetando la maceta con una mano, mientras que con la otra tira de la planta, agarrándola por la base.
En el caso de plantar en terrón, es recomendable, antes de trasplantar, reducir este terrón para dejar entre éste y la pared interior de la maceta espacio suficiente para añadir tierra.

Las etapas del trasplante.

La planta debe colocarse verticalmente sobre la maceta, el tallo en el centro, luego bajarse hasta que la parte superior de las raíces o cepellón llegue a un nivel que permita cubrirla con 2 a 3 cm de mezcla de tierra.
El relleno de la maceta se realiza deslizando tierra por todo el sistema radicular; el asentamiento gradual del suelo se obtiene golpeando ligeramente el fondo de la maceta contra un objeto duro y mientras se imparte un movimiento de rotación a la maceta misma.
Es entonces necesario limitar la planta trasplantada pasando las yemas de los dedos por los bordes interiores de la maceta a mi profundidad de algunos centímetros. Esta operación también se puede hacer con una espátula.
Después de estas diversas operaciones, debe quedar un espacio vacío de 1 a 2 cm entre el nivel superior de la tierra y el borde de la maceta para poder regar sin que la tierra se extraiga de esta última.
El trasplante debe ir seguido de un riego abundante que proporcione la humedad necesaria al suelo y permita que se asiente uniformemente.
Durante el trasplante, se produce una interrupción momentánea de la nutrición de las plantas hasta que se reanudan, lo que provoca un cierto desequilibrio fisiológico. Por lo tanto, se recomienda, durante este período de algunos días, proteger las plantas de los rayos solares y corrientes de aire, y mojar el follaje diariamente, principalmente cuando este último es delicado (caso de plantas blandas).

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